miércoles, julio 01, 2009

Calabazas ya a la venta y otros


Bueno, ya salió esta antología en la que me publican un cuento: Monasterio de Cartuja con torre y araña. Esta es la nota de prensa:

Se trata de una revista antológica de carácter cuatrimestral centrada en el género de la fantasía oscura y el terror en general editada por la Asociación cultural La Biblioteca Fosca. Conscientes de que hay todavía muchas voces con ganas de aportar mucho al género, la participación en sus páginas permanece abierta a todo el que lo desee. La segunda convocatoria de Calabazas en el Trastero concluyó con la presentación de 103 obras válidas a concurso. De ellas se han seleccionado las siguientes trece que componen la segunda antología de la colección, la cual llevará por título "Arañas":
  • Cirujano (Miguel Martín Cruz)
  • El laberinto de la araña (José Miguel Vilar-Bou)
  • El nido se mueve (Curro Esteves)
  • Fumigator Commando (Víctor Núñez)
  • Monasterio de Cartuja con torre y araña (Miguel Cisneros Perales)
  • Ojos de araña (Marta Altadill Castillón)
  • Omnes vulnerant (David Prieto)
  • Simetría entomológica (Manuel Mije)
  • Sobredosis de éxito (José Manuel Fernández Aguilera)
  • Strigoi (Juan Ángel Laguna Edroso)
  • Tarántula (Santiago Eximeno)
  • Terciopelo rojo (Juan José Hidalgo Díaz)
  • Viespe (Fermín Moreno González)
La antología ha sido prologada por David Jasso, el presidente Nocte, la Asociación Española de Escritores de Terror (http://www.nocte.es/blog/), y lleva portada de Pablo Uria. (http://www.pablouria.com/). Para cualquier duda, está abierto el correo electrónico del certamen (calabazas@abadiaespectral.com) y un foro público: http://www.ociozero.com/?q=forum/96

Más información en http://www.bibliotecafosca.com/



Por otro lado, también está ya a la venta una antología que recoge los relatos ganadores y finalistas del III Certamen de Relato Joven de Ociojoven, en la cual participo con dos relatillos que tienen ya muchos años, un par de pecadillos:
"Grupo AJEC, en colaboración con la web OcioZero.com, presentan a los ganadores y finalistas del III Certamen de Relato Joven, una completa selección de fantasía, ciencia ficción, terror, historia, lírica y narrativa contemporánea complementada con los mejores relatos de la desaparecida página web Ociojoven.com en su canto del cisne. Dieciocho relatos y tres poemarios que muestran la riqueza de puntos de vista que se aunaron en un certamen multidisciplinar que se saldó con más de cuatrocientas treinta obras presentadas. Una muestra de la nueva hornada de autores que pugnan por hacerse un hueco en el panorama literario actual, habiendo conseguido muchos de ellos, en el tiempo que ha mediado desde el cierre de la convocatoria y la publicación de la antología, cosechar laureles que sólo eran sueños hace apenas un año".
Podéis comprar ambas antologías en cyberdark: Un portal de palabras II y Calabazas en el trastero: Arañas. De todos modos, ambas creo que La Casa del Libro las tiene, y también podéis encontrarlas y pedirlas en librerías físicas.

sábado, junio 20, 2009

La necesidad de una lista blanca

Continuación del díptico sobre concursos iniciado aquí: http://www.ociozero.com/?q=node/5867, en el cual recojo la bilis esparcida e intento construir algo hermoso con ella, por supuesto el resultado es bastante extraño.

Un poco por los comentarios y un poco por mi propia conciencia, sabía que tenía que resarcirme con esta segunda columna sobre el tema de los concursos literarios. Por supuesto no se puede generalizar, no todos los concursos no funcionan ni están manipulados ni nos engañan, y no todos los que no cumplen lo hacen por malicia sino por múltiples circunstancias que podemos reprochar más o menos, pero que no tienen por qué eclipsar la ilusión de una asociación cultural, un pequeño ayuntamiento o una biblioteca. No obstante, sí critico y esto lo mantengo, la falta de información, sobre todo en una época en la que Internet tiene tanto impacto en todo.
Por supuesto que hay alternativas, cumplidoras y bastante satisfactorias. Hablaré de mi experiencia, porque como empirista no puedo hacer otra cosa, pero espero que enriquezcáis este articulillo con vuestras experiencias en los comentarios, foros y allá donde sea, para que así, mientras la lista negra se confecciona en las sombras, por antagonismo y contraprestación, surja una lista blanca de concursos solventes y diligentes que acabe guiando nuestros relatos e ilusiones.
Empiezo yo, y no me voy muy lejos. En esta misma web abundan los concursos, muchas veces surgidos de los mismos foros, quizá con poca dotación económica pero muy bien llevados y sobre todo muy trasparentes, y que ofrecen lo que prometen, que no es poco. Hay un subforo llamado Monstruos de la Razón que sirve para organizar el concurso de relatos del mismo nombre: http://www.ociozero.com/?q=node/4872. Bien, el sistema es muy interesante, votación popular, los relatos están sobre la mesa, todo el mundo tiene acceso a ellos, y lo que es mejor que el premio: están llenos de comentarios desinteresados, constructivos y muy variados. Vale la pena participar solo por esos comentarios.
Un poco más arriba nos encontramos con otro subforo denominado La Biblioteca Fosca: http://www.ociozero.com/?q=forum/96. La Fosca no necesita presentaciones, es un proyecto literario cultural con miles de ramificaciones. Por un lado está la revista electrónica homónima, de las pocas que quedan temáticas, un pozo de saber popular y monstruoso. Habría que preguntarse si con fondo. Además, los chicos de La Biblioteca Fosca organizan un certamen cada poquísimos meses, el Calabazas en el trastero: http://www.bibliotecafosca.com/. Os podéis hacer una idea de su buen hacer, no llevan ni un año y ya han convocado tres certámenes, fallados dos, alcanzado una altísima participación, publicado dos antologías temáticas con buena distribución (ser publicado sea quizá el mejor premio) y mejor edición, y que está cosechando numerosas reseñas positivas.
Otra de los hilos que acaban conectando todas estas iniciativas me lleva a mi terreno, concretamente a El Círculo de Escritores Errantes (que tiene publicadas ya dos antologías y una tercera en camino), cuya convocatoria para participar en su cuarto libro está en marcha. Su temática es el wéstern y se prevé que esté fallado para fin de año su II certamen de relato: http://www.ociozero.com/?q=node/3226.
Cambiando un poco de tercio, existen muchas páginas web gratuitas donde consultar las miles de bases de concursos anuales que se convocan en España. OcioZero es una de ellas. No obstante, esas web no indican el buen o mal hacer de esos concursos, por lo tanto no tenemos una guía. Sin embargo, iniciativas como El Jardín de las Delicias (http://eljardindelasdelicias.wordpress.com/) es, en palabras de su autor el escrito Santiago Eximeno, “un listado activo y actualizado de revistas, ezines, fanzines, antologías y herbáceos varios donde los autores pueden publicar sus relatos, microrrelatos, nanorelatos y resto de actividades efímeras”. Es algo más, ya que cada parte de la lista viene acompañada de una ficha informativa donde se explicita si pagan, cuánto, y si funcionan y cumplen. Todas las delicias del jardín puedo asegurar que son eso, delicias para cualquier escritor que no sepa qué hacer con sus relatos.
Las características que busco principalmente en un concurso son si aceptan envíos por e-mail, ya que ahorra tiempo, dinero y árboles, y además ofrece una imagen de adaptación a las nuevas tecnologías muy positiva, y si publican el relato ganador y finalistas, y cómo y dónde. Eso no quita que existan alternativas buenas que acepten los originales por correo ordinario, pero de algún modo tengo que seleccionar. Para que penséis qué posibles características deben tenerse en cuenta para un éxito más asegurado os recomiendo por último un artículo de nuestro jefe Patapalo titulado La bestia negra de la literatura: los concursos (http://www.ociozero.com/?q=node/5209). Hay tanto y tan malo y tan bueno, que pese a las paradojas y contradicciones, sigo intentándolo. Mientras tanto, espero a que llegue a mi buzón la segunda antología de Calabazas en el Trastero: Arañas, y el volumen Un Portal de Palabras II. Para hacer más fácil la espera, ¿os animáis a hacer vuestras recomendaciones en los comentarios?
(Publicado originalmente en OcioZero: http://ociozero.com/?q=node/6562)

miércoles, junio 17, 2009

Irreverencia

"Cuando Jesucristo dice: 'Dichosos los que tienen hambre, pues serán saciados', Jesucristo hace un cálculo de probabilidades".




"Al no poder suprimir el amor, la Iglesia ha querido desinfectarlo al menos, y se ha inventado el matrimonio".


Baudelaire, Cuadernos de notas y consejos a los jóvenes escritores

domingo, junio 14, 2009

La peste de Camus, comentada


CAMUS: ¿Qué es esto?

MIGUEL: Una pregunta demasiado existencialista para empezar, ¿no crees? Pero no sé qué es esto, ni a qué es debido. Quizá un exceso de exámenes, quizá que he leído últimamente mucho a Platón y la mayéutica de Sócrates me ha encandilado. Tal vez esa frase de que hay que dialogar con el texto…

CAMUS: ¿No te parece poco humilde traerme aquí para tu trabajo? Ni siquiera soy yo de verdad. Soy yo a través de ti, de una lectura aislada que has hecho de mis obras.

MIGUEL: De eso se trata, yo te pregunto acerca de la obra y tú me respondes. Aunque hasta ahora esté siendo al revés. En fin, asumo los riesgos de este diálogo.
[...]
(Más, continúa en OcioZero: http://ociozero.com/?q=node/6261)

jueves, junio 04, 2009

La necesidad de una lista negra

Dejad que me olvide por una vez de mis disquisiciones oligofrénicas LIT. para sentir la bilis esparcida por el teclado.

Siempre selecciono de entre aquellos certámenes que aceptan los envíos por e-mail o aquellos otros que son convocados en mi ciudad, por una cuestión de comodidades y de ahorro. Tampoco cosecho éxitos ni tengo tanto ego ni interés como para intentar batirme en duelos de más de tres ceros o de ámbito internacional o de esos que luego salen en la prensa. No obstante, este octubre pasado (2008) tuve la suerte de obtener el segundo premio de un concurso de microrrelato convocado por un ayuntamiento andaluz.
Bueno, creo que es momento de hacer un inciso explicativo. El título lo dice todo, pero aún así soy demasiado cobarde o cortés como para acusar con nombres, al menos todavía, antes de que me olvide definitivamente saber ilusionarme con los certámenes literarios a los que me animo a participar y lo mande todo al cubo de la basura con fregona, aguarrás y trapos viejos.
Como decía, quedé segundo premio en un concurso de estos, y resulté beneficiado de una humilde pero más que apañada respecto a mis necesidades suma económica. Esperad otro momento, retrocedamos en el tiempo: el fallo se retrasó más de tres meses de lo que estipulaban las bases, creo recordar. Por supuesto, no me enteré de que había quedado segundo porque me llamasen o me escribiesen un e-mail sino porque me dio por visitar la web del ayuntamiento en cuestión a ver si había novedades y vi mi nombre en el fondo del noticiario de la delegación de cultura o lo que fuera. Luego, según creo recordar tuve que esperar más de dos meses a que me llamaran para decirme que había ganado el segundo premio; si hubiera llamado yo harto de esperar a que me confirmaran que lo que decía la nota perdida en el sitio web de la delegación o lo que fuera del ayuntamiento era verdad, o sea, que había ganado el segundo premio, es decir, que podría irme de vacaciones sin ponerme a trabajar de repartidor de periódicos, hubiera desatado una situación demasiado bizarra para mi timidez, así que esperé hasta casi enloquecer, lo que digo: dos meses. Después, en esa misma llamada, me dijeron que ya se pondrían en contacto conmigo para el cobro del mismo más adelante. Yo no sé por qué colgué y volví a quedarme en modo espera ad nauseam, quizá por la ensoñación del momento. Esperé y el 22 de enero (desde octubre, recuerden) por fin me llamaron y me mandaron un e-mail pidiéndome los datos para pagarme esos 400 euritos que me correspondían (datos que ya venían en la plica, por cierto y que si no, como el número de cuenta, podían haberme pedido anteriormente). Les respondí raudo y diligente y les di todos los datos necesarios, y así las cosas: silencio. Hace dos semanas les escribí preguntándoles si había algún problema. Nada. No sé nada y aún no he cobrado mi premio, desde octubre (y ahora cuando escribo esto es 23 de mayo de 2009) han pasado más de siete meses y mi relato ganador se muere de risa.

Un amigo y compañero lo está pasando algo peor, ganó el primer premio convocado por otro ayuntamiento en 2007. Hace poco que se ha fallado la convocatoria de este año (la de 2008 si no recuerdo mal). Es decir, han convocado una nueva edición del premio y la han fallado y no sé si pagado sin haber aún pagado, y por lo tanto cerrado, la anterior. Por supuesto, la información y las respuestas a los e-mails, escasísimas. El interés, nulo.

Puedo entender que se pueda comprender que los fallos se retrasen. Puedo pero no debería. Lo que no entiendo y me enfurece porque trasluce un desinterés total para con los autores y participantes por parte de los organizadores es el silencio. ¿Qué cuesta una nota de prensa en la web del convocante disculpando el retraso? ¿Un e-mail de confirmación de que los datos o el relato han llegado bien?
Podría hablar ahora de esos otros premios que piden un pago para poder participar, o de esos otros que deciden publicar en sus páginas web o en sus revistas ganadores, finalistas y meros concursantes sin preguntar y sin especificarlo en sus bases y, por lo tanto, provocando que el relato o el poema pierda su carácter de inédito, lo que lo invalida para participar en todos los otros concursos.
Si hablo ya de certámenes con más repercusión nos enteramos de plagios que acaban en los juzgados para ser archivados una y otra vez (http://www.elpais.com/articulo/cultura/juez/ve/plagio/Cruz/San/Andres/Cela/elppgl/20090421elpepicul_3/Tes), de circos mediáticos donde los originales de los participantes no sirven más que para reciclar puesto que el premio está dado y pactado con quien el departamento editorial o publicitario estime oportuno, obviando la calidad literaria de otros participantes o la que el premio tal de mayor repercusión nacional tal merecería, de cifras de ejemplares recibidos engordadas hasta el paroxismo, de jurados que se repiten y se juzgan con otros premios mutuamente…
Entre tanta mierda, me pregunto a veces cuando relleno una plica por qué demonios soy tan idiota de seguir con esto. Lo reconozco, que lo que hago lo lean cuatro amigos y dos parientes no me parece suficiente, y tampoco la lentitud del proceso editorial me satisface. De todos modos no me engaño, tampoco lo hacen los concursos. Pero me creo que dan algo de apertura y sobre todo de ahorrillos con los que darme algún viajecito o sentir que tanto tiempo perdido es útil (entendiendo como útil lo que tiene retribución económica en esta humanidad).
Como me han alentado a escribir esto unos perversos diablillos y circunstancias (y como tampoco sabía de qué hablar y las columnas se retrasaban) y como una comunidad como esta permite al menos maquinar el juego, el telón sobre el escenario, y quién sabe, quizá hasta llevar a cabo esta imaginación retorcida que me palpita en las huellas dactilares, me he convencido de la necesidad de elaborar una lista negra pública y anónima donde cualquier mínima sospecha sea suficiente para apuntar un nombre más, un anecdotario de desilusiones, una vorágine de vacíos perfectos, de boicots con exceso de sal y vinagre, un lugar donde ver los nombres de entidades con las que no quisiéramos colaborar ni siquiera como número, plica o con manuscritos que sirvan para sujetar mesas.
(Publicado originalmente en OcioZero: http://ociozero.com/?q=node/5867)

miércoles, mayo 06, 2009

II Certamen de relato Círculo de Escritores Errantes

La comunidad literaria El Círculo de Escritores Errantes convoca su segundo certamen de relatos con el firme propósito de encontrar nuevos autores con los que compartir proyectos y experiencias. Este desafío amistoso se regirá por las siguientes bases:

1.- Podrán participar en el certamen cuantos autores deseen, sin importar su nacionalidad ni su lugar de residencia.

2.- Las obras deberán ser originales, inéditas y estar escritas en lengua castellana.

3.- Se podrán enviar hasta dos obras, siempre en envíos separados.

4.- La temática del concurso será el western en la amplia acepción del término.

5.- La extensión de las obras deberá estar entre las 4.000 y las 6.000 palabras aproximadamente.

6.- Las obras se enviarán a la dirección de correo circuloescritoreserrantes@gmail.com, indicando en el asunto “Para el II Certamen El Círculo de Escritores Errantes”.7.- Deberán presentarse los relatos con seudónimo en un archivo adjunto .doc, letra Times New Roman 12, interlineado 1.5; en el mismo correo, en otro archivo adjunto con el título del relato + la palabra PLICA deberán incluirse los datos personales del autor, un teléfono y un e-mail de contacto además de una breve biobibliografía.

8.- El plazo de presentación de originales se cerrará el día 30 de septiembre de este año.9.- Se contempla un premio consistente en un lote de libros y la inclusión del relato en la antología correspondiente de El Círculo de Escritores Errantes, con la venia de la editorial en cuestión. El autor premiado disfrutará de la misma remuneración que el resto de los integrantes del colectivo.

10.- Además, como se expone en la nota de intención, El Círculo de Escritores Errantes estudiará las obras presentadas, premiadas o no, en busca de nuevos escritores a los que invitar a la antología prevista para el año 2010.

11.- El Círculo de Escritores Errantes se reserva el derecho a dirimir las cuestiones no contempladas en estas bases y a declarar desierto el premio en caso de que ninguna obra se hiciera meritoria del mismo.

Cualquier duda o consulta se puede remitir a la dirección de correo electrónico circuloescritoreserrantes@gmail.com

miércoles, abril 29, 2009

La desolación LIT.


Esto no es una columna. Yo iba a hablar de la voz LIT., por seguir con la broma metaliteraria, pero me persiguieron con el ostracismo hasta hincármelo bien dentro por aquí, junto a la traquea y ahora me he quedado mudo. Así que me encontré ante una ausencia.


Me dije que si no tengo nada más que nada, la elección no puede ser más sencilla: la nada, la ausencia, el vacío, la carencia, la nulidad, la escasez, ¿de qué? De tema, claro. Se mantiene el impulso de escribir algo, una cosa, pero no se tiene nada, ni siquiera un principio, una experiencia, una visión, y por supuesto, nada de voces. Se tira un dado, se abre una web al azar, se busca dentro del cajón de historias perdidas, dentro de la carpeta de cuentos a medias, pero no se encuentra nada.


Entonces me digo, vayamos por partes: Ambientación… y pienso un rato, existen prototipos, clichés, y se puede jugar con ellos, pero ahora mismo me da igual hacer un western, una historia de terror costumbrista, una anécdota autobiográfica o un discurso peyotero. El interés es nulo. Personajes, no hay interesantes, y si los hay, pues siempre se encuentran en otros libros. Me miro al espejo y no veo tampoco nada. Diálogos… escribo un guión pero no tengo nada que decir y el guión se queda suspendido y ausente ante el borde de la página en blanco. Estructura… pero no se puede torcer nada si no hay nada, no se puede comenzar in media res si no hay res. Y sin embargo esa necesidad galopante, esa fecha de encargo, de concurso, esa incapacidad para concentrarme en otra cosa.


Quizá coja una frase divertida, una cita y la modifique e intente desde ahí hacer algo más, y quizá al día siguiente, mientras dormía, aquello siguió discurriendo por su cuenta y convirtiéndose en un drama homérico, y quizá dos semanas después ese drama homérico sea una obra de teatro cómica de fantasía épica.


Pero, tal como me está ocurriendo en esta misma columna, lo más seguro es que el propio discurrir no me lleve a ningún lado, simplemente a entrelazar frases e ideas sin esfuerzo ni fuerza ni interés. ¿Y qué los diferencia de otra escrita con ganas? Hay algo aquí arriba suspendido que es el principio de incertidumbre y el principio de entropía. Incertidumbre por si lo que hago tiene remedio, es evitable, puede curarse, olvidarse o perderse en los cajones sin más. Incertidumbre de que tal vez esté formando parte de esos que sobran, de no tener realmente nada que contar, aunque lo crea, y mucho menos de manera novedosa, portadora, necesaria. Entropía de no entender nada, de que las líneas del cuenta palabras del procesador de texto estén equivocadas respecto al tiempo invertido. Entropía del caos de llevar una historia, cuando nunca encajan ganas con ambientación, interés con personajes, diálogos con soltura, innovación con estructura y ni siquiera soy capaz de enumerar todas esas variantes.


Entonces leo a otro, pero me canso. Escribo algo en los retazos de un diario falso, que no es un diario y que no es tan falso. Como esto que escribo ahora, que no es una columna, ni un diario, ni falso ni verdadero, ni siquiera es mi opinión, ni siquiera es un tema, ni da pie a otro tema, ni un personaje, ni un diálogo, ni una estructura, quizá tan solo un guión suspendido y abandonado al vértigo del abismo de un folio en blanco que debe rondar las mil páginas para respirar por fin tras la agonía del esfuerzo de hacer como que cuentas algo sobre lo que no tienes nada que contar… Tomo aire porque la vida no es prosaica ni la prosa es vital.


El problema es tratar conceptos absolutos como si fueran liebres de marzo. Si al menos hubiera quien no se lo tomara en serio, podría no sentirme mal porque todo esto que estoy diciendo en realidad no sea real ni me importe. En fin, como me siento generoso, y para que esta reflexión tenga alguna utilidad, les recomendaré un libro que siempre viene a cuento: Momentos estelares de la humanidad, de Stefan Zweig, en especial el relato dedicado a la expedición al Polo Sur de Scott. En una durísima y larga carrera por la conquista, dos expediciones compiten por alcanzar el corazón del Polo. El relato se centra en el equipo comandado por Scott, no obstante, al final la historia nos dice que ganó su competidor, Amudsen. Pese a todo es un relato acerca del éxito inmortal, porque volviendo en la derrota, la expedición de Scott acabó topándose con su propia tumba helada, perdidos en la nieve, Scott y sus cuatro compañeros murieron de frío e inanición. Y sin embargo, el gran Zweig no dedica su momento estelar a Amudsen (el primero en llegar al Polo Sur y regresar victorioso) sino a Scott, que solo dejó un diario de su fracaso. Ambos (Zweig y Scott) tenían algo que contar, y gracias a sus palabras, a sus historias, a lo que contaron, un fracaso se convirtió en un momento estelar inolvidable. ¿Cómo competir con semejante ejemplo? Es que no hay que competir…


El guión gravita y tiembla ante la inmensidad de la creatividad. No importa que en esta ocasión se desprenda, ya habrá otra. Al fin y al cabo no entiendo qué hago aquí escribiendo esta columna (o lo que sea). ¿Por qué yo? ¿O por qué yo no? La sensación que siempre me queda es que no entiendo nada, quizá no haya nada que entender, así que para quien haya podido leer hasta aquí: no desesperes, ya no hay nada más (y esto es tanto).

(Publicado originalmente en OcioZero: http://ociozero.com/?q=node/4538)